Primero
Eliges un área
Salud, relaciones, propósito o abundancia. Y no eliges la peor: eliges aquella en la que un movimiento pequeño cambiaría más tu semana.
«La fe se alimenta de acciones y las acciones necesitan un ancla»
Dos horas para elegir una sola acción de dos minutos, anclarla a una tarjeta y sostenerla siete días. El domingo tendrás algo que enseñar: una foto, una lista, siete casillas marcadas. Una prueba de que sí puedes, hecha por ti.
Quiero mi plazaGratis · sin tarjeta · sin compromisoPorque necesito ocho historias reales antes de abrir esto a más gente.
Puedo contarte que el método funciona. Es mucho más fácil que lo cuentes tú, con tu propia prueba delante. Por eso el taller es gratis, y por eso son ocho plazas y no ochenta: quiero poder acompañaros de una en una durante toda la semana.
Lo que te pido a cambio no es dinero. Es que el domingo me cuentes qué pasó. Funcione o no funcione.
No hay venta durante el taller. Ni al principio ni al final. Si al terminar la semana quieres seguir, hablamos entonces. Y si no, te quedas con tu tarjeta y con lo que hayas conseguido, que es tuyo.
Dos horas sin relleno. No es una charla: sales con una tarjeta terminada y una acción decidida, con su cuándo y su dónde.
Primero
Salud, relaciones, propósito o abundancia. Y no eliges la peor: eliges aquella en la que un movimiento pequeño cambiaría más tu semana.
Después
Seis criterios que separan una micro-acción de verdad de una meta disfrazada. Casi todas fallan a la primera. Se corrigen en directo, una por una.
Y te llevas
Una imagen, una frase en presente y una línea de acción. Tarjeta de papel o fondo de pantalla del móvil. Las dos, mejor.
Seis criterios para saber si lo que has elegido es de verdad una micro-acción. Es lo que la gente se lleva y sigue usando meses después.
«Si tu micro-acción no pasa el filtro, no es una micro-acción: es una meta disfrazada. Y las metas disfrazadas se abandonan el jueves.»
Todo el mundo empieza en la columna de la izquierda. El trabajo de las dos horas es llegar a la derecha.
Entras en un grupo de WhatsApp con las otras siete. Un mensaje al día, escrito por mí. Y el domingo nos vemos otra vez para que me cuentes qué pasó.
Te lo digo ahora para que cuando llegue no lo interpretes como un fracaso. No es señal de nada: es el día 4. Ese día no se negocia, se hace más pequeño todavía. Dos minutos.
«Empecé por algo tan pequeño que era imposible fallarlo. Y lo sostuve.»
Hubo cuatro años en los que no podía hacer cosas que antes hacía sin pensar. No me curé con un tablero, y no te voy a decir que tú lo harás. Lo que recuperé fue función, no salud, y es una distinción que me importa lo suficiente como para decirla así.
De ahí sale este taller: no te voy a enseñar a curarte. Te voy a enseñar la cosa pequeña, porque es lo único que yo pude hacer cuando no podía hacer nada.
Natalia
Este taller es formación en desarrollo personal. No es asesoramiento médico ni psicológico y no sustituye ningún tratamiento. Nada de lo que hagas aquí debe llevarte a dejar o reducir el tuyo.
Lo digo yo primero porque prefiero decírtelo yo.
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Te escribo por email con el enlace de Zoom y te añado al grupo de WhatsApp unos días antes. Nada más.
Cohorte 1 · 8 plazas · —
Es gratis de verdad. No pido tarjeta, no hay un pago escondido al final y no es una demostración de otra cosa. Lo que gano yo son ocho historias reales que contar después, y por eso me interesa muchísimo que consigas tu prueba.
No. Ni al principio ni al final. Al terminar te diré que el domingo, cuando tengas tu evidencia delante, hablaremos de si quieres seguir. Esa es toda la mención comercial que vas a oír en dos horas.
Puedes, pero te vas a perder lo que importa. Son dos horas muy densas: el bloque en el que corregimos tu acción una por una es el que hace que funcione, y dura casi media hora. Si sabes que no vas a poder estar entera, escríbeme y te guardo plaza para la siguiente cohorte.
Entonces me lo cuentas igual, y es información valiosa. Pero es poco probable: la acción se calibra en directo hasta que sea tan pequeña que te dé un poco de risa. Ese es exactamente el punto.
Este taller no trata tu enfermedad y no va a hacer que te encuentres mejor físicamente. Lo que sí hace es devolverte una cosa pequeña que sí controlas, cuando hay muchas que no. Yo lo diseñé desde ahí. Pero no sustituye a tu médico ni a tu tratamiento, y si alguien te promete lo contrario, desconfía.
No. Somos ocho, con las cámaras encendidas, y se habla de cosas personales. Sin grabación la gente dice la verdad. Lo que sí te llevas es el workbook completo.
Nada. De hecho, si has hecho uno y lo has abandonado, este taller te va a interesar más: trata justamente de por qué pasa eso.